Una ayuda para solventar las dudas sobre nuestro futuro laboral: la carta astral vocacional
Tenemos un tesoro muy preciado, algo que no se puede comprar ni vender, algo que no tiene precio: la vida. Este tesoro, aunque incalculable, tiene fecha de caducidad.
Este hecho alimenta la incertidumbre del hombre, y lleva a plantearnos preguntas como ¿Estaré malgastando mi vida? ¿Estaré tomando el camino equivocado? ¿Qué habría ocurrido si hubiese aprovechado aquella oportunidad de negocio? ¿Qué hubiera pasado si hubiera terminado mis estudios?
Por supuesto es imposible adivinar cómo habría sido nuestra vida al haber elegido un camino profesional distinto al que desarrollamos en la actualidad, sin embargo la carta astral vocacional, basándose en los estudios de nuestras aptitudes personales puede orientarnos y mostrarnos el campo en el que podemos tener mayor garantía de éxito.
¿Artista pobre o empresario rico?
Como comentamos la carta astral vocacional no puede augurar si vamos a ser un escultor millonario mundialmente reconocido cuyas obras van a pasar a la posteridad. Sin embargo nuestra carta astral vocacional sí que puede darnos información muy valiosa para poder desarrollar nuestra labor profesional.
Siguiendo con nuestro ejemplo, si queremos ser escultores, podemos buscar en nuestra carta astral vocacional en primer lugar nuestra capacidad creadora, si somos personas con una sensibilidad especial para el arte, si somos innovadores, originales y con facilidad para captar las proporciones de las formas.
En segundo lugar no estaría de más consultar a nuestra carta astral vocacional nuestra predisposición al trabajo. Las personas constantes, desenvueltas, trabajadoras y responsables, tendrán más posibilidad de éxito en cualquier profesión que una persona vaga y con desinterés, por tanto de nada nos valdría tener una gran capacidad artística si no tenemos capacidad para comprometernos con nuestro trabajo.
Ahora bien, si a pesar de tener ese genio creador consideramos que el mundo del arte es complicado, difícil y con pocas posibilidades de éxito, y decidimos formarnos para ser un tiburón de las finanzas, puede que nos encontremos que carecemos de ese tinte algo más agresivo, del carácter comercial y la verborrea necesaria en muchas ocasiones.
Llegados a este punto quizás haríamos bien en plantearnos que seguramente seamos más felices siendo un artista que, aunque nunca se sabe, no tan rico como podríamos esperar, si felices en nuestro trabajo, que arriesgar al emprender un camino que parecía más seguro y que finalmente nuestras aptitudes no acompañan y terminemos siendo un empresario que además de pobre, no es feliz con el trabajo que desarrolla.
Si nos encontramos con una piedra en el camino
Hemos comentado que la carta astral vocacional nos habla de nuestra capacitación ante determinados trabajos, pero no solo nos muestra ayuda en esto, sino que va más allá.
En múltiples ocasiones las cartas astrales funcionan a modo de oráculo, advirtiéndonos de las piedras en el camino que nos podemos encontrar. Basándose en nuestro carácter, la carta astral vocacional puede orientarnos sobre cuál puede ser la mejor opción, manera o resolución posible ante las dificultades y problemas que nos podamos encontrar.
Todas las personas, independientemente de nuestras capacitaciones, no respondemos igual ante las dificultades o ante determinados estímulos, de hecho hay personas que soportan mejor las situaciones de estrés y presión que otras, algunos tenemos mayor tendencia a la depresión, otros somos muy optimistas. Algunos no aceptamos las críticas, otros tomamos cualquier comentario como algo constructivo o simplemente no le damos la más mínima importancia.
Así, según nuestra manera de ser y nuestra capacitación ante determinadas situaciones, es decir, ante esa piedra en el camino, podemos o bien cogerla y apartarla, rodearla o, llegado el caso, ignorarla, volvernos y elegir otro camino.

