Materiales necesarios:
- Un vaso de vino dulce
- Una ramita de perejil
- 3 velas verdes
- Aceite de oliva virgen
- Una vela blanca
- Cerillas de madera
Ritual:
En un cuenco de barro, coloca el vaso de vino dulce y la ramita de perejil.
Sitúa alrededor, formando un triángulo, los tres cirios de color verde y junto a ellos sitúa la vela blanca. Enciénde todas las velas con las cerillas de madera. A continuación, comienza a echar el aceite de oliva sobre el vino y el perejil, gota a gota, hasta que complete un total de quince. Cuando termines el proceso, recita esta oración:
"Por la Santa Comunión la Virgen de la Salud, y la Virgen del Rosario, que este fruto del olivo que en el dulce vino estoy vertiendo, se convierta en la energía purificadora, que de todo mal físico, nos pueda proteger, a mi familia y a mí mismo/a, por la fe de la oración te lo pido buen Señor".
¡Cuidado! Este ritual no se debe hacer nunca en las noches de Luna nueva.
EL momento ideal son las noches de Luna Llena.
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