POSICIÓN DE LAS CARTAS EN LA TIRADA DE LA CRUZ CELTA
La tirada de la cruz de celta es una de las tiradas de cartas más utilizadas en el tarot sobre todo por su polivalencia: igual es útil para una pregunta que requiera una respuesta concreta, que una predicción o un consejo.
En la tirada de la cruz de celta se utilizan diez cartas que sacaremos del mazo previamente barajado, hay quien utiliza sólo los arcanos mayores y quien utiliza la baraja completa.
El orden en la tirada será el siguiente: Se tirará la primera carta, la segunda sobre la primera, respecto a la primera arriba la tercera, debajo la cuarta, a la izquierda la quinta y a la derecha la sexta, asà formamos la forma de la cruz y acaba la primera parte de la tirada de la cruz de celta, a continuación a la derecha y paralelamente a la figura que hemos formado, realizaremos una tirada que la formaran las cuatro cartas que nos quedan hasta completar las diez que componen la tirada. Colocaremos la séptima, arriba la octava, a continuación la novena y para acabar la décima formando una recta.
SIGNIFICADO DE CADA UNA DE LAS CARTAS
La primera carta representa a la persona que está realizando la consulta a la <em y la situación personal que está viviendo en el momento presente.
La segunda indica lo que influye en esa situación presente, asà como los obstáculos que impiden que esa situación mejore.
La tercera muestra el futuro que puede conseguirse pero que no es cien por cien probable, todo depende de la actitud y acciones que el consultante tome.
La cuarta indica el pasado lejano, lo que quizás contribuyó a llevar a la persona que solicita la tirada de la cruz de celta a encontrarse en la situación que está viviendo en el presente, la quinta sin embargo muestra el pasado reciente.
La sexta carta de la tirada de la cruz de celta es bastante similar a la tercera pero haciendo referencia a un futuro más próximo, casi inminente.
La segunda parte de la tirada de la cruz de celta hace una referencia más centrada en la persona del consultante: la séptima carta indica cómo se encuentra ante la situación que está viviendo, o como afronta la situación según sus rasgos personales, la octava representa el entorno del consultante, la novena es el subconsciente, es decir, sus miedos y expectativas, y la décima la conclusión, solución o consejo.